Tanatorio de Brunete. Gestión público-privada: un ejemplo práctico.

Por José V. La Cave Rupérez. Concejal de Economía y Hacienda de Brunete.

La gestión público privada representa uno de los postulados liberales, que permite a las Administraciones Públicas ofrecer unos servicios de calidad, sin la necesidad de realizar costosas inversiones a cargo del presupuesto público, es decir sin cargo al bolsillo de los ciudadanos.
En no pocas ocasiones, nos encontramos con políticos que responden únicamente a dogmáticos postulados intervencionistas, inspirados en una economía dirigida por el Estado todopoderoso, centralista y que pretende regular la oferta y la demanda. Estás posiciones ampliamente contrastadas su fracaso estrepitoso, en el laboratorio que han representado los estados totalitarios comunistas, aún son mantenidas por nostálgicos del sistema de soviets, obviando, que hoy en día, muchos de esos estados, van evolucionando, a distintas velocidades, abriendo sus mercados de una manera u otra la capitalismo. Y así, a estos políticos nostálgicos del marxismo, les cuesta muy poco levantar la mano, para votar en contra de cualquier medida que suponga la gestión público-privada, a la que de forma despectiva se refieren como privatizaciones, obviando las consecuencias que conllevarían aplicar sus trasnochados postulados.
Hace pocas semanas, en Brunete, el equipo de gobierno elevó al Pleno la propuesta de sacar a concurso público la construcción de un tanatorio, ampliación del actual cementerio y la gestión de éste servicio. Poco les costó a la oposición socialista y a los populistas, votar en contra de dicha medida, que fue aprobada con los votos del Partido Popular. La demagogia de la oposición lleva a tal extremo, que en los lugares donde gobiernan (Madrid-capital) o gobernaban (Andalucía) si han aplicado políticas de gestión indirecta.
El hecho, es que dejando el debate ideológico, lo cierto es que las políticas económicas liberales han demostrado su eficacia en la generación de riqueza, creación de empleo y calidad de los servicios, mientras que el comunismo va desapareciendo por su fracaso económico, falta de libertades y negación de un derecho tan fundamental como el derecho a la propiedad privada (así como otros muchos derechos humanos y libertades ciudadanas).
Si bien, todas las fuerzas políticas coincidían en la necesidad de dotar a Brunete, de dichas infraestructuras y servicio, proponían que fuera realizada toda la inversión con cargo al presupuesto y que fuera el Ayuntamiento el que se encargará de la gestión. En la práctica, el coste de construcción del tanatorio y la ampliación del cementerio, asciende a más de 600.000 euros, cantidad que para un municipio como Brunete, desgraciadamente es inasumible. Es decir, votando en contra de la propuesta del equipo de gobierno popular, pretendían que fueran los vecinos de Brunete quienes asumieran el elevado coste de la inversión. Por el contrario, con la aprobación de dicho concurso, los vecinos de Brunete, se han ahorrado 600.000 euros. Pero esto, sólo es parte del ahorro.
Además se externaliza la gestión del tanatorio y cementerio, por lo que los ahorros son muy superiores. En primer lugar, la concesionaria asume el pago de un canon anual de 19.800 €. Es decir, los vecinos de Brunete, en su conjunto, no sólo van a disponer de un servicio de calidad, y una infraestructura a coste cero, sino que además van obtener un ingreso de casi 20.000 € al años.
El hecho de un servicio público pueda resultar improductivo o deficitario, que sea un tercero el que asuma el riesgo empresarial de esa actividad, y que no se tenga que sufragar las pérdidas con el dinero de todos los vecinos, es otro plus o ventaja que ofrece la gestión público-privada.
Como cualquier servicio que se ofrece, éste será asumido por los ciudadanos que lo demanden o precisen, y no por el resto. ¿Por qué un ciudadano que no tiene coche tiene que pagar el coste de construcción de una carretera, cuando puede financiarse por los usuarios que efectivamente se benefician y disfrutan de esa vía de comunicación? ¿Por qué un ciudadano que paga durante años su seguro privado de decesos, tiene que pagar la construcción, ampliación y gestión del servicio? ¿ Por qué un brunetense que tiene la propiedad de un nicho en otro municipio, tiene que pagar la ampliación del cementerio?
No sólo eso, si no que tanto las tasas como los precios no valoran la capacidad económica del usuario, si no el hecho mismo del uso del servicio, precio que debe garantizar la sostenibilidad del mismo y que no sea deficitario.
¿Por qué un mileurista tiene que pagar una carretera que él no usa, y de la que se benefician personas con alto poder adquisitivo?
Por si fuera poco todo el ahorro anterior, en el caso que analizamos, además si la gestión fuera pública, el Ayuntamiento tendría la necesidad de contratar al menos diez personas, para ofrecer el servicio de tanatorio y cementerio, 24 horas al día, 365 días al año. Esto al menos, tendría un coste económico, se obtuvieran ingresos o no, de 300.000€ al año, coste del personal, cotizaciones sociales, vacaciones, bajas, etc.
No hemos descubierto la pólvora en Brunete, simplemente realizamos una gestión económica de eficacia ampliamente probada y demostrada, de ahorro de costes y rentable para todos los vecinos, a los que nos debemos, tal y como nos comprometimos en nuestro programa electoral. Por lo que han sido los ciudadanos de Brunete quienes nos eligieron y eligieron éste tipo de gestión económica, por que son soberanos y saben lo que quieren.

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